El especial del 30º aniversario de Diablo revela actualizaciones importantes de la franquicia. Se presenta una nueva clase en todos los títulos: el Conjurador

Blizzard celebra tres décadas de infierno… y lo hace a lo grande, durante el Especial del 30º aniversario de Diablo, la compañía no solo repasó el legado de la franquicia; también trazó el rumbo de un año que promete ser decisivo para el futuro de Santuario. Nuevas expansiones, hojas de ruta ambiciosas y —sobre todo— una clase inédita que llegará a todos los frentes marcan el inicio de esta nueva etapa: el Conjurador.
La transmisión confirmó actualizaciones sustanciales para Diablo IV y Diablo Immortal, así como el lanzamiento inmediato de Reign of the Warlock, una expansión de peso para Diablo II: Resurrected. Este movimiento no es menor. Se trata de la primera clase jugable completamente nueva en Diablo II en más de 25 años, un hito que reconfigura uno de los pilares más venerados del action RPG.
El Conjurador: una nueva fuerza infernal
El gran protagonista del aniversario es el Conjurador, una clase que se integrará en Diablo II: Resurrected, Diablo Immortal y Diablo IV: Lord of Hatred. Concebido como un taumaturgo siniestro que canaliza las fuerzas del Infierno para combatirlas con su propio poder, el Conjurador representa una evolución conceptual dentro de la franquicia: no se limita a invocar, sino que vincula, transforma y corrompe el campo de batalla.
Cada versión del Conjurador refleja una era distinta de Santuario. En Diablo II: Resurrected, su diseño enfatiza la invocación, la vinculación demoníaca y la transformación como ejes centrales de su kit. En Diablo Immortal, su trasfondo se conecta con la magia prohibida de los Vizjerei y la dominación de entidades como el Engullealmas. En Diablo IV, su encarnación alcanza un tono más brutal y estilizado, con cadenas de metal, llamas estigias y una estética que encarna la crudeza de la Era del Odio.
Diablo II: Resurrected – Reign of the Warlock (ya disponible)
La expansión Reign of the Warlock introduce al Conjurador en el clásico remasterizado y amplía su propuesta con un nuevo desafío de juego avanzado. Los jugadores podrán obtener consumibles especiales para decidir qué actos serán aterrorizados, elevando la dificultad —y las recompensas— al límite. Derrotar a los jefes en dificultad Infierno abre la posibilidad de obtener una de cinco estatuas místicas; combinarlas desbloquea un enfrentamiento contra los Ancestros Colosales, un nuevo tipo de jefe diseñado para exprimir al máximo las configuraciones más optimizadas.
A nivel estructural, la expansión también incorpora mejoras de calidad de vida: filtros de botín, pestañas avanzadas del Arcón y un sistema de Crónica que registra el legado del jugador en su búsqueda de tesoros y recompensas.
Diablo Immortal: El ascenso de Andariel
Para 2026, Diablo Immortal prepara el regreso de Andariel, la legendaria Dama de la Angustia. La hoja de ruta incluye una nueva zona, eventos, colaboraciones con otras franquicias y ajustes significativos en la jugabilidad a lo largo del año.
El Conjurador llegará a mediados de 2026 como una clase enfocada en la magia prohibida y el dominio demoníaco extremo. Además, los jugadores volverán a Lut Gholein —la icónica ciudad de Diablo II— ahora dividida entre el caótico Distrito Común y el refinado, aunque profanado, Distrito Superior. La reinterpretación de este enclave clásico apunta a reforzar el vínculo entre las distintas eras de la saga.

Diablo IV: Lord of Hatred (28 de abril)
La próxima expansión de Diablo IV convoca a los jugadores a enfrentar la creciente influencia de Mefisto en la región ancestral de Skovos, un territorio inspirado en paisajes mediterráneos donde, según el lore, se originó la humanidad. Nuevos personajes, gestas y criaturas ampliarán el conflicto central de la campaña.
Lord of Hatred incorporará dos clases nuevas: el Conjurador y el Paladín. Mientras el primero canaliza la fuerza infernal con cadenas y fuego para destruir desde la corrupción, el segundo representa el contrapeso de la luz divina. Esta dualidad —Infierno versus fe— se posiciona como eje temático de la expansión.

En el apartado sistémico, Diablo IV evolucionará su juego avanzado mediante los Planes de Guerra, rutas personalizables que permiten moldear la progresión endgame. También debutarán los encuentros del Odio Reverberante, oleadas de enemigos progresivamente más desafiantes diseñadas para tensionar las builds más refinadas.
Blizzard adelantó que el 5 de marzo se transmitirá un informe de desarrollo dedicado al Conjurador en Diablo IV, con más detalles sobre su diseño y mecánicas.
Con la BlizzCon 2026 en el horizonte —programada para septiembre— el 30º aniversario de Diablo no solo celebra el pasado; establece un nuevo punto de inflexión. Tres juegos, una clase transversal y múltiples sistemas renovados… Santuario vuelve a transformarse.
