Lut Gholein recibe al viajero (Diablo) con olor a sal, especias y hierro calentado por el sol; una ciudad que comercia para no pensar, que sonríe para no admitir que...
La hermana de Diablo, Andariel, Doncella de la Angustia, no reinaba sobre un trono visible; reinaba sobre un ánimo. Su dominio se sentía en el pecho antes que en los...
En Diablo, el Campamento de las Hermanas de la Vista parecía, desde lejos, un refugio construido con prisa y sostenido por fe. Era un conjunto de tiendas, empalizadas y fogatas...
Cómo empieza Diablo II no se entiende mirando un mapa, sino siguiendo una sombra. Una sombra que camina con paso humano, pero deja huellas imposibles: aldeas en silencio, rutas marcadas...
El Errante Oscuro no nació como un monstruo que rugía en las montañas, sino como una decisión desesperada tomada en silencio, bajo la catedral de Tristram. En Santuario, el mal...
La caída de Tristram no empezó con fuego en las calles ni con un ejército golpeando sus murallas. Empezó, como empiezan las peores desgracias en Santuario, con una voz que...
En Santuario, las heridas no siempre sangran a simple vista y este mundo de Diablo, puede ser un exilio. A veces cicatrizan por encima y se pudren por dentro. Tras...
En Santuario, la gente aprende pronto que hay verdades que no llegan como una luz, sino como una quemadura de Diablo. Y cuando la Guerra del Pecado alcanzó su último...
En Santuario, los cambios verdaderos no llegan como una proclamación y con Diablo puede ser solo guerra. En esta ocasión llegan como un estremecimiento. Primero en una casa. Luego en...